top of page

Reseña: MI VIDA: El desafío de vivirla, el placer de agradecerla de Alexandra Carvajal Murcia

  • Foto del escritor: Annie
    Annie
  • 21 nov 2021
  • 3 Min. de lectura

Yo, personalmente, me considero una lectora voz, asidua, entusiasta y pasional (ojo, que no experta, todavía...). Pero no de todo tipo de libros. O mejor dicho, no de cualquier género.


Los hay que simplemente no me llaman la atención, que considero que no son lo que necesito en mi vida actualmente, que la temática no es de mi estilo, o simplemente, hasta ahora no he encontrado alguno de ese género que me haya cautivado.


Uno de estos géneros es la biografía y todos sus derivados: autorizadas o no, ficticias o no, autobiografías, memorias, diarios...

En toda mi vida como lectora el único libro que considero que me he leído de este género es El diario de Ana Frank. Por obligación escolar.


Es por eso que considero que este libro ha llegado mis manos por azares del destino (y que otros prefieren llamar casualidad).

¿Por qué? Por lo que ya expliqué. Jamás me habría parado en la librería ante éste género. Por lo que nunca me habría fijado en este libro.


Pero ahora que he tenido la suerte de toparme con él, de empaparme de él, de sus palabras y sus sentimientos, puedo decir todo lo que he aprendido.


En este libro no se dan consejos, ni se alecciona sobre la vida, como harían nuestros padres y amigos, sino que simplemente habla de su vida, su experiencia. Y allá tú si decides usarlo en tu beneficio o no. Pero después de un relato así, ¿quién no se aprovecharía para tal cosa?


Las lecciones que uno saca de aquí son de valorar los que tienes (poco o mucho, da igual), de apreciar que si queremos, generalmente podemos (porque los hay que no)). Lecciones de no compararse con otros sino de ser felices con lo que somos y tenemos. Porque, por fortuna, es lo que hay.


Eso es precisamente lo que nos cuenta Alexandra Carvajal en su autobiografía. Su historia, no tanto de superación y fuerza, que también, sino de amor, hacia uno mismo y hacia el resto del mundo. Como, teniendo una vida plena, feliz, y normal, casi la pierde.


Nadie te prepara para sufrir un accidente en el que sobrevives por pura suerte. Hecha pedazos, pero viva al fin al cabo. Y ese ha sido su motu propio desde entonces. No se autocompadeció, sino que se levantó, y aprendió a respirar de nuevo (¡LITERALMENTE!). Los médicos dijeron que estaba clínicamente muerta, que ya no había nada que hacer. Y ella, oyendo lo que se decía de ella, se negó a que eso fuera real.

Aprendió a caminar, a masticar y a tragar, pero no se quedó ahí. No permitió que su vida fuese simplemente "existir". Ella quería vivir. Y lo hizo, a su manera, lleno de gracia, y con un toque de misterio. Viajó, estudió, se enamoró, se casó, y por muchos que le dijeran que no podría, tuvo no uno, sino dos hijos. ¿Fue duro? Mucho. (Todo aquel que haya criado hijos sabe lo difícil que es. Imagínense hacerlo con algo de limitaciones físicas) Pero lo hizo, porque quiso.


Si vida no ha sido fácil, pero ella no se paró a pensar en eso. No importaba. Dificultades tenemos todos, cada uno a su manera. Pero es lo que hay. Y o bien puedes sentarte y lamentarte, encerrarte en tu mundo y sufrir, o puedes salir y reír, de lo bueno, de lo malo, de los aplausos y de las bofetadas de la vida. Puedes luchar y seguir adelante, paso a paso, pero sin descanso. Porque la vida es demasiado corta para descansos.


¿Y ahora? Ahora sigue siendo difícil. Pero al igual que eso no la detuvo en el pasado, ahora, que tiene la vida más tranquila, ¡mucho menos! Ahora se dedica a seguir disfrutando de lo que tiene, (a conocer a su marido, como siempre bromea), porque es lo que importa. El hoy y ahora.


Annie Eichnerová


Comentarios


Publicar: Blog2_Post
  • Twitter

©2021 por Bookacoholics/Carpe Lubrum. Creada con Wix.com

bottom of page