Me equivocaba
- Annie

- 16 feb 2022
- 2 Min. de lectura
Le vi caminando por la acera, con una sonrisa ligera. Creí haberle olvidado, que mi mente le habría borrado. Obviamente me equivocaba. En un instante recordé todo lo que habíamos vivido, todo lo por lo que juntos nos reímos. Recordé sus palabras, su voz y mis promesas, aquellas que rompí. Hice un resumen de su curpo, de su piel contra la mía, y la forma en la que de mi lo distancié. Pensé que ya no le quería, que con otro sería más feliz. Obviamente me equivoqué. No tardé mucho en decidirme y avanzar hacia él. Crucé la calle, en rojo, para no perder el tiempo que ahora sí quería pasar junto a él. En mi mente ya formaba las palabras que le diría, las sonrisas que sé que funcionarían. Avancé por detrás, con mi corazón latiendo de emoción, de ganas y de seducción. Le hice daño, pero él me perdonaría. Siempre lo había hecho. Me quería. Y esta vez no se arrepentiría. Yo ya había aprendido la lección, y a no perder el control de la relación. Pensé que estaba bien sin él. Obiamente me equivocaba. Avancé los ultimos pasos casi al trote, extendiendo la mano para tocarle el hombro. Qué suerte que ni siquiera llegué a rozarlo. Se paró en seco, y mi corazón con él. Le ve encontrarse con ella, abrazarla, pero sobre todo le vi besarla. Entendí que todo estaba perdido. Me giré hacia el escaparte, para ver sus reflejos en el cristal y así poderlos observar. Noté cómo mi aliento se recortaba, me costaba respirar y mi corazón dejaba de palpitar. Noté mis manos frías y sin vida, sin una promesa que agarrar. Por un breve momento pensé que estaba salvada. Me imaginé de nuevo mi vida junto a él. Por un instante mi esperanza volvió a crecer. Obviamente me equivoqué.



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